
El consumo masificado dispersa la verdadera “realidad” y los hombres ignoran todo por qué la pereza es una forma de atropellarse con la vida fácil. La guerra ya no es más que diversos conflictos rodeando cada rincón de este planeta. El YO se vuelve una pequeña ficha de poderes puesta sobre un tablero de juego que solo obtiene un ganador al final de la partida. El juramento ya no es un mecanismo de credibilidad, cada uno miente en busca de su Bienestar, una palabra que se inventaron para crear la otra, la desigualdad, esa que tanto ha creado mezquindades y envidias, deseos reprimidos y zozobra. Multiplicidad de mentes controlando miles de cuerpos expuestos a una mera investigación científica de vida en las que muchos mas de los que ganan siempre perderán. No es esta una Biblia en la que veamos el Apocalipsis, así no morirán los hombres y ni se acabará el planeta, todos nos autodestruiremos bajo un mismo estandarte "la ley del más poderoso"…. El mundo y sus habitantes poseen solo la fé, centenares de religiones utilizando como principal dispositivo de control el miedo; la mayoría cree que rezar los hará libres de innumerables pecados que carcomen sus mentes, cuando los hacen sienten relativa tranquilidad.