martes, 24 de julio de 2012

El poder y la poesía

Ella se sabía de memoria las historias de la política,
caminaba entre pedestales y silenciosa se entretenía con la utopía,
Ella era irreverente y terca, imprudente y brillante,
quería decirlo todo, sentía que podía hacerlo,
los cielos se abrían ante su majestuosa presencia,
sus ojos brillantes se clavaban sobre el asfalto,
gritaban la gloria quiénes la seguían,

Pronto los cielos se hicieron grisáceos y ella se dejó llevar de la noche,
a quién engañas se gritaba sobre el espejo,
-tu escribes para vivir, vives para escribir,
malditos intereses mezquinos, maldito mundo de mentiras,
¿por qué sigues ahí?

la calma no fue nunca su mejor elección,
prefirió las rosas y el olor al campo,
se retiró del agora,
silenció a su fantasma,
escribió para amar,
le huyó al poder para poder caminar.....





domingo, 22 de julio de 2012

giving up

El sórdido orgullo una y otra vez arremetió sobre mi,
contigo fue escueto y sólo te dejó sentirte rebajado.
A mi me calentó la espalda y me hizo decir nunca más,
y cuando menos lo creí, estaba volviendo a ti....

Cómo el volcán que una y otra vez se revela,
contigo el placer fue la llama que ardió,
tu y yo enjaulados entre murmullos y miedos,
sabíamos que eso no iría a ningún lugar,
y temimos lo peor antes de que el amor dijera no más..

hoy valoro la gallardía de saber decirlo,
la entereza de dominarlo,
y la ternura de sonreírme.

En mí hay una transformación ingenua,
que se grita y se confiesa con la noche,
la sonámbula despedida,
la misma que nos llevaba a la madrugada,
la que nos calentó la cama en la distancia,
la noche que nos enamoró insolente,
la que te despertó tantas dudas,
la noche que sonreí a tu lado sin saber que me habías dejado....




Te vi

Te esperé,
y te vi entre risas volver a mi una y otra vez,
como una alucinación que sólo cabía en mi insolente cabeza.

Te vi golpear la puerta de mi casa,
te vi padecer de las mismas lagrimas que padecí cuando me dijiste no más,
Te vi gimiendo entre la poesía y nuestros cuerpos,
yo te vi odiarme y amarme al mismo tiempo,
y nada de eso, fue cierto...




Quién no ha renunciado a la esperanza,
Ni ha sido humillado por la ansiedad,
Quién no se ha ahogado entre un cuerpo
Y fundido entre silencios,
Aquél que no haya recibido el fulgor de la pasión
Y la desdicha del olvido,
No sabe lo que es el amor…. 

sábado, 21 de julio de 2012

poema AP

Las impecables y frenéticas noches,
una tras otra, cómo bestias salvajes entre arbustos..

El silencio, y la elocuencia del tiempo
juegan malas pasadas,
cómo tu sonrisa,
y mi insospechable sufrimiento...

ya no me pregunto quién soy,
contigo lo descubrí,
un espejo sobre el otro que brillaban sin cesar...

aprendí a callar lo que siento,
a confiar en las palabras,
y que los tiempos son perfectos..
Aprendí de un beat entre juegos

poema MI


Madurar: darse cuenta de que el tiempo es siniestro y pendenciero,
camina entre seguros porque cuesta levantarse más,
es precavido, insospechable,  hipócrita y concomitante...
Madurar es renunciar al sueño porque cuesta salir de él más.
Madurar es inclinarse al olvido sin preguntar nada,
entenderlo todo sin cuestionarlo,
madurar y ser exitoso,
es una completa idiotez de la que todos nos sentimos culpables y nadie puede salir....


sábado, 30 de junio de 2012

Estaba desesperada de tanta pobreza mental. Por eso decidí "desempolvarme" y empecé recordando aquella tarde en la que el sol pululaba hacía el occidente de la gran capital del caos. Le pedí que me escuchara y  le dije que yo podría cambiar ciertas cosas, pero sus gestos eran reacios y parecían enajenados de un sin sabor que dominaba la escena. Yo me enfurecí, y empecé a manotear con desespero tratando de evocar mi más silencioso dolor, pero era imposible, y de repente salieron lagrimas grisáceas y purulentas  sobre mi rostro que enmudecido no encontraba explicaciones. él se fue y yo grité su nombre para que volviera pero se hizo el sordo. En ese momento entendí tantas cosas que no podría escribirlas porque perdería el hilo de esta historia. Entendí también que nadie que quiera darte la espalda es digno de tus suplicas y que más vale un recuerdo amargo que una vida desgraciada. Había dos cosas que no entendía: por qué me decía te amo en las últimas conversaciones y por qué estábamos terminando. Sabía que se trataba de otros incentivos que nunca se dicen pero que son determinantes en las decisiones, pero me parecía insólito aceptar que quién te había desnudado no fuese capaz de decir en la cara lo que realmente le molestaba. Ha pasado el tiempo, y es tan claro su paso que hoy soy capaz de escribir esta historia sin pena alguna. Soy capaz de escribirte y de escribirme sin dolor, y ya no creo que podamos ser amigos, aunque hace un tiempo te veía como el mejor de los mejores.  Soy capaz de decirte que no eres para mí y que si te importa o no el caso es que nunca fuiste lo que quise que fueras. Tu tampoco encajabas en mis prototipos, ni en mis prerrogativas, no había posibilidad alguna de que el amor que yo sentía fuese pleno, pero seguía dando la lucha porque creía en lo que pasaba cuando nuestros cuerpos se acercaban. Yo creía en tu amor, en tu silencio en las madrugadas, en tu sonrisa cuando disfrutábamos, pero tu, nunca supe nada de ti...